jueves, 19 de abril de 2012

UNA GRAN ALIANZA

Por primera vez en las últimas semanas, la información dominante del día no corresponde a ninguna de las incidencias de la tensa actividad política desplegada con vistas a las elecciones presidenciales del próximo 20 de Mayo.

Las declaraciones de partidos y candidatos, las acusaciones y contraacusaciones de unos y otros se han visto desplazadas por la negociación llevada a cabo entre la Cervecería Nacional Dominicana y la empresa brasileña Ambev. Esta se venía rumorando en días recientes, aunque sin confirmación oficial. Su importancia trascendió la prensa nacional para llegar hasta las páginas del influyente The Wall Street Journal, que viene a ser algo así como la biblia del mundo financiero.

Los primeros rumores hablaban de la venta de la Cervecería. La noticia no dejaba de ser en cierta medida, desalentadora. Que una de las empresas más emblemáticas y queridas de los dominicanos, fuese a perder su nacionalidad no dejaba de resultar desgarrante. La preocupación fue en escala creciente, dado el silencio que frente a tales rumores, guardaban los principales ejecutivos de la compañía, lo que por demás, es requisito obligatorio en operaciones de esta envergadura.

La empresa que tiene como producto bandera la popularísima y exquisita Cerveza Presidente, viene a resultar en su campo una auténtica marca-país, un hábito de consumo que se lleva en el equipaje donde quiera que se vaya y que establece un vínculo muy estrecho de identidad entre los dominicanos, tanto aquí como en la diáspora.

Por suerte, lo que tenemos es una negociación de alto vuelo. Una alianza estratégica en la que la Ambev adquiere el 51 por ciento de la empresa, en tanto los tradicionales accionistas encabezados por la familia León Asencio, mantienen el restante 49. La Cervecería se nos queda aquí, Franklin León continúa al frente de sus operaciones, la exquisita Presidente va a seguir siendo el buque bandera pero ahora con una mucha mayor amplitud y presencia en el mercado internacional con el acompañamiento de toda una extensa batería de otras cervezas, maltas y refrescos, el más amplio dominio del mercado caribeño y una cada vez más fuerte presencia en los Estados Unidos y otros países.

Es una movida inteligente. En el mundo globalizado y competido en que vivimos, cobra cada vez mayor validez la máxima de que “la unión hace la fuerza”. Juntos, la AmBev y la Cervecería Nacional Dominicana integran un conjunto muy poderoso donde se aúnan tradición, calidad, prestigio, experiencia y mayor fortaleza financiera.

Y un punto que no podemos pasar por alto. El propio Franklin León se adelantó a garantizar que la compañía mantendrá vigentes todos sus diversos y valiosos programas de Responsabilidad Social Corporativa, desde el financiamiento de los Premios Casandra hasta el sostenimiento de ese hermoso aporte a la cultura y las raíces de la dominicanidad que es el Centro León, en Santiago. 


Para Juan Hernández, el muy diligente timonel de la Dirección General de Impuestos Internos, la operación viene a resultar también como un regalo inesperado que le permitirá engrosar sus arcas con una cifra que se hace llegar a nada menos que 8 mil 400 millones de pesos, una bonita suma para ayudar a reducir el déficit fiscal.

Saludamos con beneplácito el acuerdo a que se ha arribado y damos por descontado que el mismo abrirá nuevos y más anchurosos horizontes a la empresa creada por la familia León Jimenes, para seguir contribuyendo como hasta ahora y si se quiere más aún, a que podamos tener una mejor nación.

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