Dicen que a la tercera va la vencida. Y es precisamente la tercera ocasión en que el senador Charlie Mariotti introduce en el alto cuerpo legislativo un importante proyecto de ley destinado a frenar la corrupción pública.
Si mal no recordamos, la primera versión de la pieza legislativa junto con la del combativo senador por Monte Plata, calzaba también la firma del entonces representante de la provincia de Santiago, Francisco Domínguez Brito, actual Ministro de Trabajo, que no buscó la reelección al vencer su período en el 2010, dejándole expedito el camino para ocupar esa curul a su compañero de militancia, Julio César Valentín.
Al parecer en esta ocasión, Mariotti no quiso buscar o no encontró compañero en el viaje legislativo de este proyecto que es de suma importancia, pero que de seguro afectará intereses ya creados o potenciales que harán presión para evitar que se conozca y perima, tal como ha ocurrido con los dos anteriores.
En su proyecto, Mariotti incorpora la figura de la inversión del fardo de la prueba para los funcionarios públicos. De recordar que nuestra legislación procesal penal consagra la presunción de inocencia de todo acusado, tocando a la fiscalía presentar elementos probatorios con validez legal que permitan obtener un fallo condenatorio.
La inversión del fardo de la prueba representa una modificación radical de ese concepto pero exclusivamente para los servidores públicos. En el caso de estos, si hay una variación entre la declaración de bienes que deben hacer obligatoriamente al iniciar su gestión y la que les corresponde hacer igualmente al finalizar la misma, deberán demostrar la procedencia de los fondos que justifiquen la diferencia.
Cierto que el ejercicio de la corrupción pública es tan añeja y extendida que quienes incurren en ella apelan a todo tipo de mecanismos de simulación para esconder sus fortunas mal habidas. Pero sin dudas, la aprobación y correcta ejecución del proyecto que comentamos reduciría la posibilidad de evasión.
La corrupción es un mal endémico en el país, estimulada por la impunidad de que ha gozado hasta ahora a través de los distintos gobiernos que se han sucedido en el poder. El saqueo de los fondos públicos mediante distintas fórmulas de encubrimiento y desvío, los negocios turbios realizados a la sombra del poder y demás formas de enriquecimiento ilícito se han convertido en una práctica común y un incentivo para tomar por asalto las posiciones públicas.
Los perjuicios que se derivan de estas prácticas dolosas desbordan los límites oficiales y permean y convierten a todo el aparato social en cómplice de los mismos. Es además, responsable directo de muchos de los males que padecemos. El desaparecido Miguel Cocco, mencionado con frecuencia como paradigma de honestidad, afirmó en más de una ocasión que la corrupción era la principal responsable de la pobreza en el país. No le faltaba razón. Esa percepción sigue teniendo vigencia.
Como señalamos antes, si a la tercera va la vencida, es de esperar que en esta nueva ocasión el interesante e importante proyecto del senador Mariotti salga a flote y ocupe lugar de prioridad en la agenda senatorial para ser discutido y aprobado, sin que sea vea afectado por ninguna modificación que altere su esencia y propósito fundamental.
En TELEDEBATE le brindamos nuestro modesto pero firme apoyo mediático y ciudadano.
lunes, 25 de junio de 2012
jueves, 21 de junio de 2012
INFRACCIONES E IMPUNIDAD
Agentes de la AMET detuvieron y se incautaron de cientos de vehículos pesados y livianos que transitaban por la Autopista Duarte e incurrieron en diversas violaciones a las normas de tránsito. Es plausible esa acción, pero lo sería más si en vez de un operativo aislado se plantease como una estrategia sostenida que sin dudas contribuiría a que conductores desaprensivos e irresponsables, que en tantas ocasiones provocan accidentes fatales, fuesen más cuidadosos.
Ya antes también fueron igualmente retenidos cientos de vehículos, cuyos conductores no respetaron la luz roja, una de las faltas más graves en que se puede incurrir por el riesgo cierto que comporta de provocar colisiones y costo en vidas, en otro operativo que al parecer duró apenas uno o dos días ya que no se ha mencionado más el mismo.
Algo similar ocurre con las campañas que también de tiempo en tiempo, se montan contra los motoristas ya sea por andar sin casco, conducir sin licencia o hacerlo en forma temeraria. Recuérdese que los motoristas están involucrados en el 75 por ciento de los accidentes vehiculares. Ellos aportan también la mayor cantidad de víctimas fatales y de lesionados. Pero al no mantenerse una campaña sostenida, una vez que la AMET pierde interés o lo focaliza en otra área, se vuelven a cometer las mismas infracciones.
Lo más grave de todo sin embargo, es que la Ley 241 que regula el tránsito carece de mecanismos de real aplicación. En días recientes, se divulgó la información de que bajo la rectoría del general Sanz Jiminián agentes de la AMET han impuesto más de 700 mil multas por diversas infracciones. Sin dudas, un voluminoso expediente de trabajo. Pero la parte mejor es cuando se reconoce que de ese gran total ¡apenas es pagado el 3 por ciento de dichas multas¡ Los infractores simplemente reciben la citación y hacen tabla rasa de la misma, no concurriendo a juicio ni liquidando la penalidad.
El propio general Sanz Jiminián durante su participación con otras autoridades del tránsito en el almuerzo semanal del Grupo de Comunicación Corripio en semanas recientes, enfocando este mismo tema mencionó el caso de un infractor a quien se le han impuesto más de 200 multas sin que haya pagado una sola. Para decirlo en palabras llanas: ¡Así no se puede¡
En la comparecencia a que hacemos mención, Sanz Jiminián dio cuenta de un proyecto de ley encaminado a modificar la actual legislación que regula el tránsito vehicular, a fin de actualizarla y agravar las sanciones a los infractores.
Ahora bien…¿contempla ese proyecto establecer mecanismos eficientes y compulsivos para obligar a los infractores a pagar las multas? Porque de no ser así, es evidente que la situación de incumplimiento por parte de los violadores de las normas resultaría mucho más acentuada al ser mayores las penas y estar convencidos de que el no pago de las multas seguiría arropado de total impunidad.
Los accidentes vehiculares constituyen la principal causa de muertes violentas en el país. La cosecha de víctimas es diaria…pero a nadie parece perturbarle el sueño. En las calles proliferan choferes irresponsables, incompetentes, violentos y violadores hasta de las normas más elementales que convierten las vías públicas, autopistas y carreteras en un permanente riesgo de colisión y de muerte. Es una situación a la que tenemos que ponerle remedio. Si no se puede por vía de educación, hay que lograrlo a través de la compulsión de la ley. Porque cuando se habla de la necesidad de incrementar los niveles de seguridad ciudadana, el tema de los accidentes de tránsito no puede echarse a un lado por su elevado costo en vidas, lesionados muchos de ellos de manera permanente y cuantiosos daños materiales que han obligado a aumentar las primas de seguros.
Ya antes también fueron igualmente retenidos cientos de vehículos, cuyos conductores no respetaron la luz roja, una de las faltas más graves en que se puede incurrir por el riesgo cierto que comporta de provocar colisiones y costo en vidas, en otro operativo que al parecer duró apenas uno o dos días ya que no se ha mencionado más el mismo.
Algo similar ocurre con las campañas que también de tiempo en tiempo, se montan contra los motoristas ya sea por andar sin casco, conducir sin licencia o hacerlo en forma temeraria. Recuérdese que los motoristas están involucrados en el 75 por ciento de los accidentes vehiculares. Ellos aportan también la mayor cantidad de víctimas fatales y de lesionados. Pero al no mantenerse una campaña sostenida, una vez que la AMET pierde interés o lo focaliza en otra área, se vuelven a cometer las mismas infracciones.
Lo más grave de todo sin embargo, es que la Ley 241 que regula el tránsito carece de mecanismos de real aplicación. En días recientes, se divulgó la información de que bajo la rectoría del general Sanz Jiminián agentes de la AMET han impuesto más de 700 mil multas por diversas infracciones. Sin dudas, un voluminoso expediente de trabajo. Pero la parte mejor es cuando se reconoce que de ese gran total ¡apenas es pagado el 3 por ciento de dichas multas¡ Los infractores simplemente reciben la citación y hacen tabla rasa de la misma, no concurriendo a juicio ni liquidando la penalidad.
El propio general Sanz Jiminián durante su participación con otras autoridades del tránsito en el almuerzo semanal del Grupo de Comunicación Corripio en semanas recientes, enfocando este mismo tema mencionó el caso de un infractor a quien se le han impuesto más de 200 multas sin que haya pagado una sola. Para decirlo en palabras llanas: ¡Así no se puede¡
En la comparecencia a que hacemos mención, Sanz Jiminián dio cuenta de un proyecto de ley encaminado a modificar la actual legislación que regula el tránsito vehicular, a fin de actualizarla y agravar las sanciones a los infractores.
Ahora bien…¿contempla ese proyecto establecer mecanismos eficientes y compulsivos para obligar a los infractores a pagar las multas? Porque de no ser así, es evidente que la situación de incumplimiento por parte de los violadores de las normas resultaría mucho más acentuada al ser mayores las penas y estar convencidos de que el no pago de las multas seguiría arropado de total impunidad.
Los accidentes vehiculares constituyen la principal causa de muertes violentas en el país. La cosecha de víctimas es diaria…pero a nadie parece perturbarle el sueño. En las calles proliferan choferes irresponsables, incompetentes, violentos y violadores hasta de las normas más elementales que convierten las vías públicas, autopistas y carreteras en un permanente riesgo de colisión y de muerte. Es una situación a la que tenemos que ponerle remedio. Si no se puede por vía de educación, hay que lograrlo a través de la compulsión de la ley. Porque cuando se habla de la necesidad de incrementar los niveles de seguridad ciudadana, el tema de los accidentes de tránsito no puede echarse a un lado por su elevado costo en vidas, lesionados muchos de ellos de manera permanente y cuantiosos daños materiales que han obligado a aumentar las primas de seguros.
miércoles, 20 de junio de 2012
AVANCES MÉDICOS
Impresionante la noticia de que la próxima semana se llevará a cabo la primera operación de trasplante de corazón. La misma será llevada a cabo en el Centro Cardio-Neuro-Oftalmológico y Transplante CECANOT y en la misma participarán cirujanos españoles y dominicanos que recibieron un previo y exhaustivo entrenamiento en el exterior. La delicada intervención tiene un costo de millón y medio de pesos que será cubierto por CECANOT en su totalidad.
El pionero de los trasplantes de corazón fue el médico sudafricano Christian Barnard. Tuvo que vencer la resistencia de gran parte de los cardiólogos de la época que la consideraron una peligrosa aventura de imposible éxito. En verdad lo fue y Barnard aceptó el riesgo que revolucionó el mundo de la cirugía cardiovascular.
Posteriormente estuvo en el país invitado por la Fundación Dominicana de Cardiología para participar en la tradicional Cena del Corazón pro recaudación de fondos. En esa ocasión, como contribución, Barnard obsequió a la entidad el par de guantes con el que realizó la primera operación de transplante. Es una valiosa pieza histórica que la Fundación ha conservado celosamente.
Un aspecto que no debe pasarse por alto es que el equipamiento de CECANOT corresponde a la tecnología más avanzada en el campo de la medicina a nivel mundial, el cual corrió a cargo del Ministerio de Salud Pública, que era entonces todavía Secretaría. Allí laboran varios de los médicos más prestigiosos del país que desde su inauguración han venido realizando las más delicadas y diversas intervenciones quirúrgicas a beneficio de pacientes de escasos recursos económicos. Ahora, con la participación de los cirujanos españoles, CECANOT enfrentará este nuevo reto que representará un hito en la historia de la medicina dominicana.
Hay que destacar los impresionantes avances que ha registrado la medicina en nuestro país en los últimos tres o cuatro lustros. Enfermedades, transplantes de órganos y complejas cirugías que antes había que tratar en el exterior, se pueden tratar y realizar aquí con toda confiabilidad. El Cardenal López Rodríguez dio demostración y ejemplo de ello cuando se sometió a una delicada intervención de corazón en CEDIMAT.
El país cuenta con hospitales modernos y otros de gran tradición como el Gautier y Padre Billini, por citar solo dos casos entre varios, que han sido remodelados y dotados de equipos modernos que nada tienen que envidiar a los mejores del área, así como clínicas y centros privados de salud de primer orden, atendidos por excelentes profesionales médicos en todas las especialidades.
Es una labor diaria y titánica en permanente lucha contra las enfermedades y en disputarle vidas a la muerte donde intervienen médicos, enfermeras y personal de apoyo, que recibe mucho menos reconocimiento del que merece.
Por ello, al comentar la trascendental información de que en este pequeño país caribeño, medio insular, de apenas nueve millones y medio de habitantes, con una enorme carga de problemas encima, se va a realizar el primer transplante de corazón, queremos destacar los avances de la medicina dominicana, que debe ser motivo de orgullo y satisfacción para todos y rendir reconocimiento a quienes con su diario, casi siempre ignorado y tesonero trabajo lo han hecho y lo siguen haciendo posible.
A los cirujanos dominicanos y españoles que realizarán la delicada operación, que puedan culminarla con éxito y al paciente que recibirá el nuevo corazón, una larga y provechosa vida.
lunes, 18 de junio de 2012
EL RESCATE DE LA FAMILIA
Titular de portada del matutino El Caribe: Homicidios entre parientes alarman: van 42 desde el 2011. Parricidios. Hijos han matado a padres, hermanos a otros, padres a hijos, nietos a abuelos. El padre Luis Rosario dice: "Si falla la familia, falla todo el Estado".
Es una verdad de a puño. Penosa, lamentable verdad que se está registrando en el seno de nuestra sociedad.
Cuando la cantidad de feminicidios crece de día en día y este año amenaza alcanzar una cifra muy superior a los precedentes.
Cuando se incrementa también la cantidad de menores, varones y hembras, sumidos en la prostitución, muchas veces inducidos por sus propios progenitores.
Cuando menores de edad, apenas catorce, quince años apelan al suicidio por falta de comprensión o exceso de maltratos.
Cuando adolescentes asisten a escuelas y liceos llevando en sus mochilas, no libros ni materiales de estudio sino puñales, punzones y cuchillos para agredir a otros estudiantes.
Cuando madres involucran a sus hijas adolescentes en la venta de drogas.
Cuando bandas juveniles en los barrios son las que controlan el negocio de la distribución.
Cuando padres utilizan a sus hijos de corta edad, apenas cinco o seis años, como deliveries para entrega de estupefacientes a domicilio.
Cuando es cada vez mayor el número de niños, cada vez de más corta edad, que son recibidos en Hogar Crea por su adicción.
Cuando adolescentes se convierten en asesinos en serie y declaran con el mayor cinismo que volverán a hacer lo mismo al cabo de una corta pena en un centro correccional para menores, que los devolverá a las calles sin haber corregido nada.
Cuando la gran mayoría de los hechos delictivos con violencias, a veces con auténtico sadismo, son cometidos por jóvenes de menos veinticinco años.
Cuando el 58 por ciento de parturientas en el país son menores de dieciocho años, algunas de apenas once y doce.
Cuando hay más de un millón y medio de madres solteras en el país.
Cuando todo esto y mucho más que desborda el tiempo y espacio de este comentario está sucediendo a diario, sin aparente solución de continuidad pese al dedicado trabajo que llevan a cabo el propio sacerdote Rosario como encargado de la Pastoral Juvenil de la Iglesia Católica, muchos otros sacerdotes y ministros de otras religiones, entidades sociales y patronatos integrados por hombres y mujeres de corazón generoso, tenemos que llegar a la tristísima, dolorosa y frustrante conclusión de que esa institución que es la familia, célula básica de toda sociedad, se encuentra atravesando por una profunda crisis.
Dentro del pródigo legado a la grey católica y la humanidad en general, que dejó el inolvidable Papa Juan Pablo II, figura esta sabia y contundente sentencia: "El hombre por encima de toda actividad, encuentra su desarrollo pleno, su realización integral, su riqueza insustituible en la familia. Aquí más que en todo otro campo de su vida, se juega el destino del hombre".
En nuestro caso lo que está en juego es el rescate de la familia dominicana. Y con ella el destino de la sociedad, el Estado y la nación. Una tarea que no admite dilación.
Es una verdad de a puño. Penosa, lamentable verdad que se está registrando en el seno de nuestra sociedad.
Cuando la cantidad de feminicidios crece de día en día y este año amenaza alcanzar una cifra muy superior a los precedentes.
Cuando se incrementa también la cantidad de menores, varones y hembras, sumidos en la prostitución, muchas veces inducidos por sus propios progenitores.
Cuando menores de edad, apenas catorce, quince años apelan al suicidio por falta de comprensión o exceso de maltratos.
Cuando adolescentes asisten a escuelas y liceos llevando en sus mochilas, no libros ni materiales de estudio sino puñales, punzones y cuchillos para agredir a otros estudiantes.
Cuando madres involucran a sus hijas adolescentes en la venta de drogas.
Cuando bandas juveniles en los barrios son las que controlan el negocio de la distribución.
Cuando padres utilizan a sus hijos de corta edad, apenas cinco o seis años, como deliveries para entrega de estupefacientes a domicilio.
Cuando es cada vez mayor el número de niños, cada vez de más corta edad, que son recibidos en Hogar Crea por su adicción.
Cuando adolescentes se convierten en asesinos en serie y declaran con el mayor cinismo que volverán a hacer lo mismo al cabo de una corta pena en un centro correccional para menores, que los devolverá a las calles sin haber corregido nada.
Cuando la gran mayoría de los hechos delictivos con violencias, a veces con auténtico sadismo, son cometidos por jóvenes de menos veinticinco años.
Cuando el 58 por ciento de parturientas en el país son menores de dieciocho años, algunas de apenas once y doce.
Cuando hay más de un millón y medio de madres solteras en el país.
Cuando todo esto y mucho más que desborda el tiempo y espacio de este comentario está sucediendo a diario, sin aparente solución de continuidad pese al dedicado trabajo que llevan a cabo el propio sacerdote Rosario como encargado de la Pastoral Juvenil de la Iglesia Católica, muchos otros sacerdotes y ministros de otras religiones, entidades sociales y patronatos integrados por hombres y mujeres de corazón generoso, tenemos que llegar a la tristísima, dolorosa y frustrante conclusión de que esa institución que es la familia, célula básica de toda sociedad, se encuentra atravesando por una profunda crisis.
Dentro del pródigo legado a la grey católica y la humanidad en general, que dejó el inolvidable Papa Juan Pablo II, figura esta sabia y contundente sentencia: "El hombre por encima de toda actividad, encuentra su desarrollo pleno, su realización integral, su riqueza insustituible en la familia. Aquí más que en todo otro campo de su vida, se juega el destino del hombre".
En nuestro caso lo que está en juego es el rescate de la familia dominicana. Y con ella el destino de la sociedad, el Estado y la nación. Una tarea que no admite dilación.
viernes, 15 de junio de 2012
UNA SITUACIÓN RECURRENTE
Sería de impacto mediático y causaría asombro, si no fuera porque se trata de una situación recurrente, el titular principal del periódico Hoy revelando la existencia de una red delictiva que operaba desde una celda del sobrepoblado Penal La Victoria. La misma se dedicaba a clonación de tarjetas de crédito y débito así como transferencia ilegal de fondos mediante el Internet Banking.
Como cabecilla de esta red criminal se responsabiliza al recluso Ramón Luciano Sánchez Castillo, apodado La Cobra, al que se le ocuparon en su celda nada menos que seis teléfonos celulares y setenta y nueve chips o tarjetas Sim de diferentes compañías telefónicas así como un listado de clientes de las instituciones bancarias que serían víctimas del fraude. Como cómplices se señala a varios empleados bancarios que suministrarían las informaciones requeridas para operar el ilegal negocio.
Ahora bien…¿es concebible pensar que esa es toda la historia? Lógico que estén vinculados empleados de los bancos afectados. Pero… ¿y esos seis celulares? ¿Cómo entraron en la prisión? ¿Acaso no se anunció una disposición hace algún tiempo prohibiendo la entrada y uso de celulares por los reclusos? Y una vez dentro, ¿cómo un recluso ha podido disponer de media docena de celulares con total desconocimiento de las autoridades?
Por imperativa lógica hay que concluir que la entrada y el uso de los mismos solo puede haber sido posible con la complicidad de uno o más custodios del penal, donde al igual que ocurre en todas las cárceles del mundo siempre se dispone del auxilio de reclusos que se prestan a servir de soplones de las autoridades a cambio de determinados beneficios. Pero ni unos ni otros parecen haberse enterado.
Pero como señalamos al principio, no hay por qué extrañarse si recordamos que en nuestras cárceles, las del llamado sistema penitenciario antiguo, entra y ocurre de todo con casi absoluta impunidad, solo quebrantada en muy contadas ocasiones.
¿Acaso no era desde allí que el fallecido Rolando Florián Féliz, el más importante capo condenado y encarcelado en el país, siguió dirigiendo hasta su muerte su imperio de drogas, aún desde la celda de máxima seguridad en que supuestamente se encontraba confinado y que más parecía una suite de lujo? ¿No son muchos otros los negocios turbios y los imperios criminales que se siguen manejando desde tras las rejas? ¿No ha sido desde la prisión que se han ordenado muertes, ejecutadas inclusive dentro del propio recinto carcelario?
En los centros penitenciarios se introducen drogas, bebidas alcohólicas, prostitutas, hasta armas de fuego. Y no es precisamente por arte de magia. Tampoco lo es el que en ocasiones hayan sido detenidos individuos por la comisión de un crimen que estaban condenados y supuestamente en prisión, sin que nunca se haya explicado la forma misteriosa en que encontraban en la calle y no encarcelados. Personas de la máxima confiabilidad, han dado testimonio de ver reclusos sancionados en restaurantes y hasta sitios nocturnos de esparcimiento.
Volviendo a La Cobra, sus seis celulares, sus 79 chips, su lista de víctimas y su red de fraudes bancarios insistimos en que la investigación tiene que ser profundizada a lo interior del penal. Porque el negocio ilegal no hubiese podido montarse y operarse exclusivamente con los cómplices del exterior si no estuviesen también implicados elementos de dentro.
Por lo demás, parecería que luce ocioso y una lamentable pérdida de tiempo seguir llamando la atención sobre la vulnerabilidad de un sistema carcelario donde todo parece posible…hasta lo que pueda lucir imposible y los supuestos correctivos que se anuncian de tanto en tanto, apenas material para consumo mediático.
martes, 12 de junio de 2012
NO ES JUSTICIA
Los santiagueros están preocupados y con sobrada razón por la frecuencia conque se están registrando linchamientos contra delincuentes que son sorprendidos in fraganti. Entre los últimos casos ocurridos se cita el de dos menores de edad que fueron brutalmente golpeados por estar robando…mangos. Quizás una versión un tanto delictiva del popular "maroteo", que seguramente más de uno de los participantes en la paliza practicó de muchacho. Uno de los menores se reporta en grave estado.
Sin que esto sirva de justificación sino todo lo contrario, vale recordar que no es de ahora ni exclusivo de la ciudad de los 30 caballeros que se han venido produciendo actos de esa misma naturaleza en distintos puntos del país, principalmente en la provincia de Santo Domingo. Son varios los que han perdido la vida como consecuencia del ataque de las vengativas turbas.
Pero vale preguntar y debieran preguntarse los autores de estos hechos ¿a quiénes se está linchando? Hasta ahora, que se sepa, todos, absolutamente todos, han sido ladrones de poca monta. Ni un solo sicario, ni un solo capo de la droga, ni un solo jefe de mafias, ni un solo elemento de real peligrosidad ciudadana, de esos que asaltan y matan.
Como causa para este tipo de acciones, se menciona la creciente falta de confianza en las autoridades y en la Justicia. Seguramente hay mucho de razón en ese argumento. En más de una ocasión hemos señalado la progresiva pérdida de credibilidad en los tribunales, aumentada cada vez que se dicta un fallo que a todas luces resulta cuestionable y genera suspicacias, poniendo en libertad a elementos de amplio expediente criminal. Una de las tareas precisamente a que tiene que abocarse la nueva Suprema Corte es a restituir la perdida fe de la ciudadana en la Justicia. Conveniente recordar que ese tema estuvo presente en el discurso del Presidente del alto tribunal, doctor Mariano Germán, durante la celebración del Día del Poder Judicial y resultó la parte más aplaudida de su exposición.
Pero la realidad antes señalada no justifica que grupos de ciudadanos pretendan aplicar justicia por propia mano. Hay que decir por lo claro que el linchamiento no es justicia, es un acto tan criminal como el delito que se quiere castigar. Y en muchos casos, peor cuando la víctima es un simple ratero de menor cuantía.
Positivo que los ciudadanos se agrupen para asumir la defensa de su seguridad y sus bienes. Pero nunca para suplantar la autoridad, sino como complemento y auxiliar de la misma. Bien por consiguiente, que si atrapan a alguien en un acto delictivo procedan a perseguirlo y apresarlo. Pero no para matarlo, lo que convierte una legítima acción cívica en un acto criminal, sino para ponerlo en manos de las autoridades.
Se entiende la necesidad de sanear la Administración de Justicia de tal modo que recobre la confianza de la sociedad. Como también se hace necesario introducir cambios al Código Procesal Penal para que la sociedad no sienta, como ahora, que arropa la criminalidad en detrimento de la seguridad ciudadana. Pero el modo no es sancionar el delito por vía del linchamiento. Por este camino, terminaremos convirtiendo el país en una selva. Y esto es algo que seguramente nadie quiere y a todos perjudica.
Sin que esto sirva de justificación sino todo lo contrario, vale recordar que no es de ahora ni exclusivo de la ciudad de los 30 caballeros que se han venido produciendo actos de esa misma naturaleza en distintos puntos del país, principalmente en la provincia de Santo Domingo. Son varios los que han perdido la vida como consecuencia del ataque de las vengativas turbas.
Pero vale preguntar y debieran preguntarse los autores de estos hechos ¿a quiénes se está linchando? Hasta ahora, que se sepa, todos, absolutamente todos, han sido ladrones de poca monta. Ni un solo sicario, ni un solo capo de la droga, ni un solo jefe de mafias, ni un solo elemento de real peligrosidad ciudadana, de esos que asaltan y matan.
Como causa para este tipo de acciones, se menciona la creciente falta de confianza en las autoridades y en la Justicia. Seguramente hay mucho de razón en ese argumento. En más de una ocasión hemos señalado la progresiva pérdida de credibilidad en los tribunales, aumentada cada vez que se dicta un fallo que a todas luces resulta cuestionable y genera suspicacias, poniendo en libertad a elementos de amplio expediente criminal. Una de las tareas precisamente a que tiene que abocarse la nueva Suprema Corte es a restituir la perdida fe de la ciudadana en la Justicia. Conveniente recordar que ese tema estuvo presente en el discurso del Presidente del alto tribunal, doctor Mariano Germán, durante la celebración del Día del Poder Judicial y resultó la parte más aplaudida de su exposición.
Pero la realidad antes señalada no justifica que grupos de ciudadanos pretendan aplicar justicia por propia mano. Hay que decir por lo claro que el linchamiento no es justicia, es un acto tan criminal como el delito que se quiere castigar. Y en muchos casos, peor cuando la víctima es un simple ratero de menor cuantía.
Positivo que los ciudadanos se agrupen para asumir la defensa de su seguridad y sus bienes. Pero nunca para suplantar la autoridad, sino como complemento y auxiliar de la misma. Bien por consiguiente, que si atrapan a alguien en un acto delictivo procedan a perseguirlo y apresarlo. Pero no para matarlo, lo que convierte una legítima acción cívica en un acto criminal, sino para ponerlo en manos de las autoridades.
Se entiende la necesidad de sanear la Administración de Justicia de tal modo que recobre la confianza de la sociedad. Como también se hace necesario introducir cambios al Código Procesal Penal para que la sociedad no sienta, como ahora, que arropa la criminalidad en detrimento de la seguridad ciudadana. Pero el modo no es sancionar el delito por vía del linchamiento. Por este camino, terminaremos convirtiendo el país en una selva. Y esto es algo que seguramente nadie quiere y a todos perjudica.
CDEEE: PERSPECTIVA Y SUGERENCIA
Una de las ventajas que ofrece la gestión de Celso Marranzini al frente de la Corporación Dominicana de Empresas Estatales de Electricidad es que el no ser político ni tener aspiraciones en este campo, le permite hablar con toda la claridad que requiere el servicio.
Sin ceder a presiones inmediatistas, Marranzini proyecta el sector eléctrico en el tiempo con la debida sinceridad. Nada de halagos ni falsas promesas, sino perspectivas realistas con visión de futuro.
De ahí, sus señalamientos al disertar ante los directivos de la Asociación Dominicana de la Industria Eléctrica, advirtiendo que para el año 2016 el país requiere disponer de mil 500 megavatios de energía adicional para poder garantizar un servicio estable, tanto por el crecimiento de la demanda por el lado de las actividades económicas como de los usuarios domésticos.
Con esa meta por delante, la Corporación ha iniciado un proceso de licitación internacional, que garantiza transparencia, a fin de atraer inversiones por tres mil millones de dólares para la instalación de plantas a carbón, gas y eólicas que entrarían en el 2016 y vendrían a reemplazar la virtual camisa de fuerza que representa el llamado Acuerdo de Madrid, cuya vigencia caduca precisamente ese mismo año.
El ahorro estimado sería de tal magnitud que pudiera llegar a mil 86 millones de dólares anuales, lo que permitiría eliminar todo vestigio del oneroso subsidio que por diversos factores ha venido gravitando sobre el presupuesto nacional durante los últimos años. Esto así, asegura Marranzini, debido a que el costo del megavatio-hora se reduciría de los 240 dólares que se pagan al presente a solamente entre 106 y 117 para entonces, o sea menos de la mitad.
No precisa ponderar la importancia que reviste la gestión que se está llevando a cabo para captar los capitales que demanda este previsor y ambicioso proyecto de expansión. La instalación de las proyectadas plantas, unido a la sostenida gestión de aumento de clientes y cobro de la luz permite abrigar una firme esperanza de que a esa fecha el país podrá disponer de un servicio de energía estable, sin los tradicionales, costosos e irritantes apagones que por más de cuatro décadas ha caracterizado el mismo, afectando las actividades productivas y creando focos frecuentes de tensión social.
Por otra parte y en el mismo escenario, Marranzini, quien desde su arribo a la Vicepresidencia de la Corporación comenzó por imponer normas de austeridad administrativa que le permitieron ahorrar cientos de millones de pesos, colocó una nueva banderilla sobre el tema. En esta ocasión, fue para criticar la existencia de nada menos que siete consejos de administración que propone sean limitados a solo dos. Esto conllevaría una reducción significativa de gastos por ese concepto al tiempo que haría mucho más fluida la toma de decisiones.
Sin crear falsas ilusiones, las perspectivas del sector eléctrico esbozadas por su Vicepresidente y proyectadas al mediano plazo sobre una plataforma realista resultan alentadoras y pueden ser acogidas con razonable optimismo.
En cuanto a la propuesta de reducir de siete a dos la cantidad de Consejos de Administración, es de una lógica tal que cabe esperar sea objeto de la más pronta y positiva acogida.
Sin ceder a presiones inmediatistas, Marranzini proyecta el sector eléctrico en el tiempo con la debida sinceridad. Nada de halagos ni falsas promesas, sino perspectivas realistas con visión de futuro.
De ahí, sus señalamientos al disertar ante los directivos de la Asociación Dominicana de la Industria Eléctrica, advirtiendo que para el año 2016 el país requiere disponer de mil 500 megavatios de energía adicional para poder garantizar un servicio estable, tanto por el crecimiento de la demanda por el lado de las actividades económicas como de los usuarios domésticos.
Con esa meta por delante, la Corporación ha iniciado un proceso de licitación internacional, que garantiza transparencia, a fin de atraer inversiones por tres mil millones de dólares para la instalación de plantas a carbón, gas y eólicas que entrarían en el 2016 y vendrían a reemplazar la virtual camisa de fuerza que representa el llamado Acuerdo de Madrid, cuya vigencia caduca precisamente ese mismo año.
El ahorro estimado sería de tal magnitud que pudiera llegar a mil 86 millones de dólares anuales, lo que permitiría eliminar todo vestigio del oneroso subsidio que por diversos factores ha venido gravitando sobre el presupuesto nacional durante los últimos años. Esto así, asegura Marranzini, debido a que el costo del megavatio-hora se reduciría de los 240 dólares que se pagan al presente a solamente entre 106 y 117 para entonces, o sea menos de la mitad.
No precisa ponderar la importancia que reviste la gestión que se está llevando a cabo para captar los capitales que demanda este previsor y ambicioso proyecto de expansión. La instalación de las proyectadas plantas, unido a la sostenida gestión de aumento de clientes y cobro de la luz permite abrigar una firme esperanza de que a esa fecha el país podrá disponer de un servicio de energía estable, sin los tradicionales, costosos e irritantes apagones que por más de cuatro décadas ha caracterizado el mismo, afectando las actividades productivas y creando focos frecuentes de tensión social.
Por otra parte y en el mismo escenario, Marranzini, quien desde su arribo a la Vicepresidencia de la Corporación comenzó por imponer normas de austeridad administrativa que le permitieron ahorrar cientos de millones de pesos, colocó una nueva banderilla sobre el tema. En esta ocasión, fue para criticar la existencia de nada menos que siete consejos de administración que propone sean limitados a solo dos. Esto conllevaría una reducción significativa de gastos por ese concepto al tiempo que haría mucho más fluida la toma de decisiones.
Sin crear falsas ilusiones, las perspectivas del sector eléctrico esbozadas por su Vicepresidente y proyectadas al mediano plazo sobre una plataforma realista resultan alentadoras y pueden ser acogidas con razonable optimismo.
En cuanto a la propuesta de reducir de siete a dos la cantidad de Consejos de Administración, es de una lógica tal que cabe esperar sea objeto de la más pronta y positiva acogida.
sábado, 9 de junio de 2012
DANILO Y MARGARITA
Fue no muy extenso pero sí emotivo el discurso improvisado por Danilo Medina durante el acto en que fue oficialmente proclamado por la Junta Central Electoral como Presidente electo de los dominicanos en los pasados comicios del 20 de Mayo y en que también recibió su correspondiente certificado la doctora Margarita Cedeño de Fernández, I Dama y Vicepresidenta a partir del próximo 16 de Agosto en que se producirá el cambio de mandos.
Fueron pródigas sus palabras en agradecimiento a los distintos sectores que contribuyeron a su triunfo, a su asesor brasileño de quien dijo que "nunca dudó de la victoria" y al Presidente Leonel Fernández, a quien llamó compañero, amigo y líder del Partido de la Liberación Dominicana por el decidido respaldo que brindó a su candidatura. Pero sin tratar de deslumbrar como político sino con acento preciso de hombre de Estado, también aprovechó la ocasión para expresar dos conceptos en extremo importantes.
Uno de ellos: que podrá la economia al servicio de la gente, propósito de gran significación en un pais como el nuestro que arrastra la dolorosa carga de más de un cuarenta por ciento de sus habitantes subsistiendo en condiciones de extrema marginalidad en unos casos y otros, por debajo de la llamada "línea de la pobreza".
El otro: cuando afirmó que se estuvo preparando para gobernar por lo que no teme en lo absoluto a que pueda producirse una situación internacional de crisis porque se encuentra en capacidad de enfrentarla. Si nos guiamos por su discurso propositivo de campaña, hay que convenir que se encuentra bien al tanto de los problemas puntuales del país por lo que nada que ocurra le tomará de sorpresa.
Quienes han estado más cerca de él durante estos seis años alejado de las tareas de gobierno que desempeñó con reconocida eficiencia por un período previo similar como Secretario de la Presidencia durante el primer período de Leonel Fernández y la mitad del segundo, dan testimonio de que aprovechó el tiempo tanto para elaborar su proyecto político como para identificar problemas y plantear soluciones en el desempeño de la Primera Magistratura. Tendrá la oportunidad de probarlo a partir del 16 de Agosto en que será investido con la banda presidencial.
No pasará a gobernar en un entorno fácil. Las carencias, demandas y prioridades son muchas y exigirán tiempo, gran dedicación y recursos. Tendrá que abocarse a grandes cambios. Deberá enfrentar muchas presiones sociales y tratar de vencer para el mejor ejercicio de la gobernabilidad, la hostilidad de una oposición que se resiste a aceptar su triunfo y da muestras de proyectarse más crítica que cooperativa, pese al ramo de olivo que le ha tendido y reiterado. Tendrá que hacer en fin, acopio de toda su paciencia y perseverancia, la misma que evidenció en la precedente media docena de años hasta verlas resarcidas con su meritoria victoria. Pudiera decirse que esa previa experiencia le ha templado el ánimo para enfrentar las grandes responsabilidades del Estado.
En la hoy Primera Dama y a partir también del 16 de Agosto, Vicepresidenta, encontrará de seguro a una mujer dotada de una gran capacidad de trabajo, con evidentes dotes de liderazgo y una amplia y probada cuota de popularidad obtenida a través del trabajo social llevado a cabo en todo el país y cuyos resultados se hicieron sentir en las urnas. Sin dudas, debe resultar una excelente colaboradora.
Con sus certificados de elección expedidos por la Junta, Danilo y Margarita pasarán a ser desde su próxima juramentación, el Presidente y la Vicepresidenta de todos los dominicanos. Para todos y en bien de todos deberán gobernar.
Danilo Medina pidió que Dios lo ilumine en el propósito de hallar las mejores soluciones a los problemas existentes e impulsar el país por caminos de progreso, bienestar y justicia.
Fueron pródigas sus palabras en agradecimiento a los distintos sectores que contribuyeron a su triunfo, a su asesor brasileño de quien dijo que "nunca dudó de la victoria" y al Presidente Leonel Fernández, a quien llamó compañero, amigo y líder del Partido de la Liberación Dominicana por el decidido respaldo que brindó a su candidatura. Pero sin tratar de deslumbrar como político sino con acento preciso de hombre de Estado, también aprovechó la ocasión para expresar dos conceptos en extremo importantes.
Uno de ellos: que podrá la economia al servicio de la gente, propósito de gran significación en un pais como el nuestro que arrastra la dolorosa carga de más de un cuarenta por ciento de sus habitantes subsistiendo en condiciones de extrema marginalidad en unos casos y otros, por debajo de la llamada "línea de la pobreza".
El otro: cuando afirmó que se estuvo preparando para gobernar por lo que no teme en lo absoluto a que pueda producirse una situación internacional de crisis porque se encuentra en capacidad de enfrentarla. Si nos guiamos por su discurso propositivo de campaña, hay que convenir que se encuentra bien al tanto de los problemas puntuales del país por lo que nada que ocurra le tomará de sorpresa.
Quienes han estado más cerca de él durante estos seis años alejado de las tareas de gobierno que desempeñó con reconocida eficiencia por un período previo similar como Secretario de la Presidencia durante el primer período de Leonel Fernández y la mitad del segundo, dan testimonio de que aprovechó el tiempo tanto para elaborar su proyecto político como para identificar problemas y plantear soluciones en el desempeño de la Primera Magistratura. Tendrá la oportunidad de probarlo a partir del 16 de Agosto en que será investido con la banda presidencial.
No pasará a gobernar en un entorno fácil. Las carencias, demandas y prioridades son muchas y exigirán tiempo, gran dedicación y recursos. Tendrá que abocarse a grandes cambios. Deberá enfrentar muchas presiones sociales y tratar de vencer para el mejor ejercicio de la gobernabilidad, la hostilidad de una oposición que se resiste a aceptar su triunfo y da muestras de proyectarse más crítica que cooperativa, pese al ramo de olivo que le ha tendido y reiterado. Tendrá que hacer en fin, acopio de toda su paciencia y perseverancia, la misma que evidenció en la precedente media docena de años hasta verlas resarcidas con su meritoria victoria. Pudiera decirse que esa previa experiencia le ha templado el ánimo para enfrentar las grandes responsabilidades del Estado.
En la hoy Primera Dama y a partir también del 16 de Agosto, Vicepresidenta, encontrará de seguro a una mujer dotada de una gran capacidad de trabajo, con evidentes dotes de liderazgo y una amplia y probada cuota de popularidad obtenida a través del trabajo social llevado a cabo en todo el país y cuyos resultados se hicieron sentir en las urnas. Sin dudas, debe resultar una excelente colaboradora.
Con sus certificados de elección expedidos por la Junta, Danilo y Margarita pasarán a ser desde su próxima juramentación, el Presidente y la Vicepresidenta de todos los dominicanos. Para todos y en bien de todos deberán gobernar.
Danilo Medina pidió que Dios lo ilumine en el propósito de hallar las mejores soluciones a los problemas existentes e impulsar el país por caminos de progreso, bienestar y justicia.
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