domingo, 12 de enero de 2014

EDUCACION: UNA RESPONSABILIDAD COMPARTIDA.

 “De qué vale correr cuando se está en el ruta equivocada” (Proverbio alemán).


LA CARA POSITIVA

Aunque todavía es prematuro para emitir un juicio apropiado, si nos guiamos por las informaciones iniciales y parciales reflejadas en la prensa escrita, todo parece indicar que la comisión nombrada por el Presidente Danilo Medina para negociar con la mucho más nutrida comisión haitiana algunos puntos en conflicto, se desempeñó con mucho acierto y salió mejor librada de lo que permitía pronosticar el escenario tan parcializado y prejuiciado que se había montado.  Parece haber quedado bien esclarecido el punto del derecho de soberanía que asiste a la República Dominicana de definir su política migratoria. Por otra parte, el relativo a la garantía de los derechos humanos de los haitianos residentes y sus descendientes resulta a todas luces legítimo.  Pero reiteramos que es esta una apreciación inicial y parcial, hasta que se conozca en detalles y pueda ser evaluado el alcance de todo lo discutido y acordado.


LA OTRA CARA

La leída sección De Buena Tinta que aparece al reverso de la última página del Diario Libre, cuya autoría se  atribuya a la  pluma de Orlando Gil, sin dudas uno de nuestros mejor informados y agudos analistas del acontecer nacional, enfoca hoy la especial y a todas luces insólita situación que presentan algunos parqueos vigilados por cámaras y guardianes donde se cobra por el estacionamiento de los vehículos sin que el o los propietarios de los mismos se hagan responsables de los daños que puedan serle ocasionados a los vehículos y aún a la sustracción del mismo.    Si se cobra por el servicio, debe estar necesariamente incluido el compromiso de velar por su conservación y asumir la responsabilidad de indemnizar al propietario en caso de daños o robo del mismo.  Preciso que se fijen normas claras sobre este tema que bien pudiera resultar de la competencia de PRO-CONSUMIDOR,  en cuya dirección ha sido confirmada por dos años más su actual y dinámica directora, Altagracia Paulino.


EL TIRO RAPIDO
Mario Rivadulla
Miércoles 8, 01, 14

RESPONSABILIDAD COMPARTIDA

El cuadro que ofrecían ayer las escuelas públicas pese a ser reiterativo, no podía resultar más penoso y vergonzoso.  Aulas con apenas dos, tres, cuatro alumnos y detrás y alrededor de ellos el espectáculo desértico de decenas de pupitres vacíos.

Cada vez que se produce un feriado, al día siguiente se repite la misma escena.  No hay manera de que las clases puedan reanudarse.  De nada valen las apelaciones del propio Ministro de Educación, de nada los recordatorios y las exhortaciones a través de los medios de comunicación.  Es como predicar en el desierto.  Voces que no se escuchan. Palabras que se pierden en el viento. 

La educación pública es junto a la salud el más importante servicio social que debe prestar el Estado.  Y los gobiernos están en la obligación de satisfacerla.  La presente administración no obstante haber encarado un desproporcionado déficit fiscal, cumplió con la promesa de darle real vigencia a la ley que dispone la entrega del cuatro por ciento del Producto Interno Bruto para la docencia.  Fue un gran esfuerzo presupuestario que se ha repetido este año,  con recursos aún más amplios.

A los maestros toca asumir con la mayor seriedad la tarea de educar a los alumnos que es mucho más que simplemente enseñar, por cuanto comprende la misión superior de formar.  Y para ello deben estar debidamente preparados. Entender que impartir docencia no es simplemente un medio de subsistencia.

A la entidad que los representa, la ADP, acabar de asumir el compromiso de que no se pierda un solo minuto de clases. De adoptar métodos de lucha gremial que no impliquen huelgas ni paralización de las aulas, por la razón que sea,  porque ninguna será más válida que el perjuicio que se le origina a la enseñanza.

Pero la principal responsabilidad de la educación de los hijos no es ni del Estado, ni de los maestros, ni de la Asociación Dominicana de Profesores.  Es de los propios padres.  Una responsabilidad que hay que satisfacer tanto en el hogar como en la escuela.   En el primero, educando con el propio ejemplo.  Y con respecto a la segunda, procurando que sus hijos no dejen de asistir a clases ni un solo día, salvo por enfermedad o razón de fuerza mayor.  No solo eso, sino también dándole estricto seguimiento a su comportamiento y aprovechamiento y participando en la forma más activa posible en las reuniones de padres.

El gobierno ha cumplido con el cuatro por ciento. Costea el desayuno escolar. Entrega materiales de estudio.   Imprime crecimiento al programa de  tanda extendida. Construye miles de aulas.  Trata de elevar el nivel académico del magisterio, en particular de aquellos maestros que acusan un alto déficit de preparación.  Y en adición, lleva a cabo un esfuerzo complementario de gran  importancia como es el Plan de Alfabetización.

Pero insistimos:  promover la educación, base indispensable para impulsar el progreso y promover el bienestar colectivo,  es una tarea común de  responsabilidad colectiva que toca ser asumida, de manera primaria y principal, por los padres de los propios alumnos.    Porque de lo contrario, ni con el cuatro por ciento ni con todos los recursos del presupuesto nacional podremos hacer realidad el ideal de lograr una educación de calidad.

TELEDEBATE LLEGA A TODO EL PAIS (RD), DE LUNES A VIERNES, A LAS SIETE DE LA NOCHE, POR TELEFUTURO, CANAL 23.

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