martes, 31 de enero de 2012

UN DUDOSO HONOR

Foto tomada de Ahora.com

Una tasa de mortalidad de 34.6 por cada 100 mil habitantes por accidentes de tránsito nos concede el dudoso honor de situarnos en el rango más crítico (el de alto riesgo) de la inseguridad vial. Esa proporción fatal más que duplica la del hemisferio occidental que es de 15.44, es decir menos de la mitad y supera con mucho la de muertes violentas en el país que es de 24 por cada 100 mil habitantes. Estas estadísticas, que dimensionan la falta de seguridad en las calles, avenidas, carreteras y autopistas del país, son el resultado de un prolijo estudio de investigación dado a conocer conjuntamente con la presentación de la obra “Seguridad Viaria, Nueva Política de Estado en el Hemisferio Occidental”, por el ingeniero Mario Holguín, Presidente de la Fundación Red de la Dignidad. La misma contó con el apoyo del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones. Un aspecto importante que destaca el estudio es que el 65 por ciento de las defunciones por accidentes vehiculares corresponden a personas de entre los 15 y los 44 años, o sea, la edad promedio más productiva de los seres humanos. La tragedia de los accidentes de tránsito, fruto por lo general de la imprudencia de conductores y en ocasiones de los peatones, ha sido una constante de este espacio. Los mismos constituyen un trágico rosario de muertes, lesionados e incapacitados que venimos arrastrando desde hace décadas sin soluciones de continuidad. El estudio de cuyos resultados nos hacemos eco, ofrece números que permiten cuantificar hasta qué punto es de grave y dolorosa esta situación en la República Dominicana a la que sin embargo, no acabamos de ponerle remedio. En la actividad a la que hacemos referencia, se mencionaron como causas de mayor incidencia en el problema: el factor humano en primer término y a continuación, las condiciones del vehículo, el estado de las vías y el medio ambiente. Quizás se pasó por alto el hecho de que nuestra legislación no es lo suficientemente punitiva para sancionar a los infractores y que, por otra parte, la autoridad de tránsito carece de los mecanismos de aplicación de las sanciones que les son impuestas a los conductores que violan las normas. Prueba al canto: el hecho de que la misma admite que apenas logra cobrar el quince por ciento de las multas y menciona inclusive el caso de conductores con hasta más de doscientas infracciones impunes. La penosa realidad es que todas las campañas de concientización sobre “Manejo Defensivo” parecen haber tenido poco o ningún efecto. Cada día es mayor la cantidad de infracciones que se cometen y las demostraciones de caos y violencia vial por parte de conductores temerarios e irresponsables, sin contar las famosas “carreras” en autopistas y avenidas que protagonizan los llamados “hijos de papá”, pero a los que también se han sumado los motoristas, que intervienen en los dos tercios de accidentes vehiculares que ocurren y aportan igual proporción de muertos, heridos y discapacitados. Todo esto estimulado por la falta de sanción Semanas atrás, el propio director de la AMET al comparecer en el almuerzo semanal que ofrece el Grupo de Comunicación Corripio, reveló la existencia de un proyecto de modificación de la actual Ley de Tránsito Terrestre que incrementaría de manera significativa las penalidades, sobre todo para los delitos más graves y peligrosos como son el exceso de velocidad, el conducir embriagado o bajo efectos alucinógenos y el no respetar las señales de tránsito. El tema no se ha vuelto a airear. Es posible que como en ocasiones anteriores, los intereses creados, sobre todo las numerosas federaciones y sindicatos choferiles, a los cuales la extrema complacencia de los gobiernos ha permitido desarrollar un poder extraordinario, estén obstaculizando los cambios que es preciso introducir en la pieza legal. Pero lo cierto es que si esta no se modifica, se imponen sanciones más fuertes, incluyendo mayores penas de prisión en caso de muertes culposas, elevadas multas e indemnizaciones, suspensión temporal de la licencia y retiro definitivo a los infractores consuetudinarios, los accidentes de tránsito continuarán dominando los escenarios de luto en el país mucho más que la criminalidad, el narcotráfico y los feminicidios y ya por conformista indiferencia sumada a culpable impunidad, sigamos como hasta ahora, aceptándolos resignadamente y sin que nos haga perder el sueño. TELEDEBATE. Telefuturo. Canal 23. teledebate@hotmail.com. VEA Y ESCUCHE de lunes a viernes, a partir de las 7 de la mañana, EN PRIMERA FILA por el Canal Antena Latina 21. Y EN LA NOCHE, a las 8 en punto, TELEDEBATE por el Canal 23, Telefuturo, cubriendo todo el país, con Mario Rivadulla, Dilenia Cruz, Ramón Reyes y Joaquín Ascención.