“En los últimos 20 años la mujer dominicana ha hecho
grandes
progresos para alcanzar la igualdad de género pero
todavía le queda
por andar un gran trecho para lograr esa meta…”
Lograr la
igualdad de género no solo ante la ley sino en todas las manifestaciones de la
vida, ha exigido de la mujer dominicana tenaces e ingentes esfuerzos. Los logros son evidentes.
Hoy el papel
de la mujer en nuestra sociedad no es con mucho, el muy relegado de 20 años
atrás por poner una referencia de tiempo.
A base de trabajo tesonero y ansia de superación, la mujer dominicana ha
ido imponiendo de manera creciente su presencia, talento y espíritu de lucha en
todos los ámbitos.
En los últimos
lustros, decenas de miles de mujeres han trascendido el simple papel de ama de
casa o muchachas de servicio para volcarse en las más diversas actividades
productivas, incluyendo aquellas que lucían reservadas para el exclusivo
desempeño de los hombres.
El contingente
es cada vez mayor en el ejercicio gerencial y profesional. Hay una cantidad en constante crecimiento de
abogadas, médicas en todas las especialidades, odontólogas, químicas,
ingenieras, psicólogas, maestras, magistradas traductoras, psiquiatras, diseñadoras
de modas, estilistas, cosmetólogas, sociólogas, economistas, arquitectas,
gerentes, fiscales, periodistas, locutoras.
Cientos, miles de mujeres visten uniformes de la Policía Nacional, el
Ejército, la Marina y la Aviación, muchas son oficiales y varias ostentan el
rango de generalas. La política, aún
cuando no se cumple la proporción legal establecida del 33 por ciento de
posiciones garantizadas para la mujer no ha sido ajena a su presencia:
Ministras, Embajadoras, Senadoras, Diputadas, una Vicepresidenta y otra que
pudiera llegar a serlo dan cuenta de su
éxito también en este complejo y
debatido campo.
El afán por
capacitarse lo demuestra el hecho de que 374 mil 133 mujeres están estudiando
distintas carreras profesionales. Su
número supera el 60 por ciento de la matrícula estudiantil en las diferentes
universidades del país.
El progreso es
evidente…pero la lucha por la igualdad de género dista todavía un gran
trecho.
Al margen de
la escandalosa tasa de feminicidios, dolorosa expresión de una cultura de
torcido machismo y penoso servilismo que
entre el 2005 y el 2011 produjo mil 183 mujeres asesinadas, hay una serie de datos muy reveladores de que
aún persiste una gran desigualdad de género.
El matutino El Caribe los expone en un interesante reportaje de Oscar
Quezada sobre el impacto de INFOTEP en la preparación de recursos humanos
calificados, que desde su creación, gracias en gran parte a la visión y
tenacidad de su primer presidente ya desaparecido, Osvaldo Díaz Fernández, ha
capacitado a más de un millón 748 mil mujeres en más de ochenta diferentes
profesiones.
Algunas cifras
reveladoras: en tanto la tasa de desempleo de las mujeres, según datos del
Banco Central, alcanza a 21.5 por ciento,
la de los hombres es de 10.1. La
tasa de participación laboral de las mujeres es de 34.6, mientras la de los
hombres casi la duplica con un 61.6 por ciento.
En el ingreso promedio anual, la diferencia es todavía más ostensible,
ya que en tanto en los hombres es de 8 mil 416 dólares, en las mujeres
desciende a 4 mil 985, casi la mitad. Es
un hecho cierto que ante igual trabajo, el salario que percibe la mujer es
inferior al del hombre, al margen de su posible mejor desempeño.
El camino por
consiguiente, es todavía largo. Pero
mucho menos que cuando comenzó. No hay
que dudar que las mujer dominicana cada vez más liberada de ominosas ataduras y
absurdas limitaciones, seguirá ganando
cada día mayor espacio en su justificado empeño de lograr la plena igualdad de
género, sin perder por ello su condición
fundamental de esposa y madre, eje del hogar y de la familia. Como tampoco
estará distante el día en que una mujer llegue a regir los destinos de la
nación. Es una apuesta segura.
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