El titular principal de toda la prensa matutina
este jueves quedó focalizado en la informción
de la Superintendencia de Bancos de Dinamarca señalando que no existe en
el Danske Bank de ese país ninguna cuenta a nombre de la doctora Margarita
Cedeño de Fernández, sus padres o hermanos.
El dato servido por la autoridad bancaria del país danés fue a
solicitud de la nuestra, que a su vez lo interesó a petición de la propia
Primera Dama.
El tema pasa ahora a la cancha nuevamente del
denunciante, si bien el diario El Caribe trajo la noticia de que el mismo, al
que califica del “guapo” político de la facción priísta que encabeza Trajano
Santana, alega temer por su vida responsabilizando de cualquier atentado en su
contra al jurista Vinicio Castillo Semán, el gobernador de Santiago, Raúl
Martínez y el periodista Juan Castillo, acusación que el propio matutino
ridiculiza señalando que las indicadas personas carecen de todo historial como
matadores.
La denuncia de que la Primera Dama poseía una
abultada cuenta de decenas de millones de euros en el Danks Bank de Dinamarca,
echada al vuelo sin que el menor respaldo probatorio, provocó una primera
reacción emocional en la imputada, neófita en las malas artes políticas que
requieren estar revestidos de una coraza especial y su anuncio, abogada al fin,
de que apelaría a la vía institucional que franquea la ley para reclamar la
correspondiente reparación en los tribunales.
El costo real, sin embargo, no reside en el
daño moral sino político. Por la diversidad
de razones que sea y que no vienen al caso analizar ahora, la figura de la
doctora Margarita Cedeño ha concitado en la ciudadanía un elevado grado de
simpatía, que trasciende las fronteras partidarias del PLD. Todas las encuestas realizadas con criterio
profesional, apuntan en esa msma dirección.
Ella ha emergido como la presencia política de mayor popularidad en los
momentos actuales. Y su incorporación
como compañera de fórmula a la candidatura presidencial de Danilo Medina ha
tenido un incuestionable efecto de repunte de la misma, con mayor alcance del
que se le atribuye.
Sus asesores dentro del PLD y de su propio
equipo, con mayor experiencia, se
llevaron al vuelo el posible costo político y de ahí, la decisión de no
esperar el dilatado proceso de la querella, donde a la doctora Cedeño le
corresponde la presunción de inocencia,
para acudir a la fuente bancaria a gestionar el desmentido mientras tocará a su acusador, ahora
convertido en acusado, ser el que gestione y presente las pruebas de su
denuncia.
El PRD se ha desligado de ese propósito en unas
declaraciones escuetas pero precisas de su Secretario General. Hipólito Mejía, a su vez, acaba de afirmar
que no promueve campañas sucias contra el PLD ni ninguno de sus
dirigentes. Pero algunos otros voceros y
defensores de su candidatura, en contra de la más elemental prudencia, se
dejaron seducir por la oportunidad de aprovechar la coyuntura para sacar ventaja
política reclamándole a la doctora Cedeño que probase ser inocente de la acusación
que se le imputó y que por ilógica, tenía las trazas de ser el fruto de una
fabulación. No midieron el riesgo y dieron margn a que se les acuse de estar
involucrados en la denuncia.
Tocará de seguro ahora al PLD y a la propia
Primera Dama pasar a la contraofensiva ya no como simple persona agraviada en
el orden moral sino en el plano político,
para revertir los posibles efectos adversos provocados inicialmente por
la acusación hecha tan a la ligera y
tratar de sumar mayor caudal electoral.
Y a la candidata vicepresidencial ganar experiencia sobre las asechanzas
y mañoserías de todo tipo que involucra el ejercicio político no solo en
nuestro país.
TELEDEBATE.
Telefuturo. Canal 23. “teledebate(a)hotmail.com”
VEA Y
ESCUCHE de lunes a viernes, a partir de las siete de la mañana, EN PRIMERA
FILA, por el Canal Antena Latina 21. Y
EN LA NOCHE, a las 8 en punto, TELEDEBATE por el Canal 23, Telefuturo,
cubriendo todo el país, con Mario
Rivadulla, Dilenia Cruz, Ramón Reyes y Joaquín Ascención.
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